Para obtener la máxima protección, sigue estas recomendaciones:
Aplica la cantidad adecuada
Utiliza una cantidad generosa para cubrir rostro y cuerpo de forma uniforme.
Renueva la protección
Reaplica el protector solar cada dos horas o después de bañarte, sudar o secarte con la toalla.
Elige el SPF adecuado
Un SPF 30 o SPF 50 suele ser la opción recomendada para la mayoría de las personas, dependiendo del tipo de piel y la exposición al sol.
Utilízalo durante todo el año
Los rayos UV también están presentes en invierno y en los días nublados, por lo que el protector solar debe formar parte de tu rutina diaria.