Como referencia general, las mechas suelen matizarse cada 4 a 8 semanas. Los tonos fríos, ceniza, beige muy claro o platino pueden necesitar mantenimiento antes, mientras que los tonos más naturales pueden conservarse correctamente durante más tiempo.
El matiz es el ajuste de color que se realiza sobre el cabello previamente aclarado para neutralizar reflejos no deseados o conseguir una tonalidad determinada. Matizar no significa volver a hacer ni volver a decolorar las mechas.
No existe una frecuencia exacta para todos los casos. El momento adecuado depende del tono elegido, la porosidad del cabello, los lavados, el mantenimiento en casa y la evolución del color.

El matiz se pierde progresivamente, por lo que dos cabellos con unas mechas similares pueden necesitar mantenimiento en momentos diferentes.
El aspecto del cabello suele ser más útil que el calendario para determinar cuándo conviene volver a matizar las mechas.

No. Matizar las mechas y repetir las mechas son procesos diferentes.
Las mechas aclaran determinadas zonas del cabello. El matiz se aplica posteriormente sobre el cabello aclarado para neutralizar, corregir o personalizar su tonalidad.
Los cuidados posteriores pueden ayudar a conservar la tonalidad y retrasar la aparición de reflejos no deseados.
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