Como referencia general, la prueba del peinado de novia suele realizarse entre 1 y 3 meses antes de la boda. Es un plazo suficientemente próximo para que el cabello, el vestido y los complementos se parezcan a los del día del enlace, pero también deja margen para realizar ajustes.
No existe una fecha única válida para todas las novias. La prueba puede adelantarse si todavía existen dudas importantes sobre el estilo, se quieren comparar varias opciones o están previstos cambios relevantes en el cabello.
También conviene distinguir entre reservar al profesional y realizar la prueba. La peluquería para el día de la boda puede reservarse con bastante más antelación, mientras que la prueba suele programarse más cerca de la fecha.

La prueba resulta más útil cuando la imagen de la novia ya está suficientemente definida y el cabello se encuentra próximo a cómo estará el día de la boda.
En determinadas situaciones puede ser útil hacer una primera prueba con más antelación, especialmente cuando todavía deben tomarse decisiones importantes sobre el cabello.

La prueba sirve para comprobar cómo funciona el peinado sobre el cabello real y cómo encaja con el conjunto de la novia. Cuanta más información tenga el profesional, más útil será.
Una segunda prueba no es necesaria en todos los casos. Puede ser útil cuando después de la primera se producen cambios relevantes o todavía quedan aspectos importantes por decidir.
Si después de resolver tus dudas quieres valorar qué servicio encaja mejor con tu cabello, puedes encontrar diferentes servicios de peluquería:






